Es posible ser dichoso con el placer como compañero.
Y dichoso, con el dolor como compañero.
Así, es también posible ser desdichado con el placer como acompañante.
Y desdichado, con el dolor como acompañante.
Hola, recibe una bendición. Y un abrazo, de corazón a corazón.
El ser humano cuenta con un sistema interno de placer/dolor. Pero cuenta también con un sistema dedicha/desdicha. Tú ya sabes esto. Pero es un honor recordártelo.
